miércoles, 22 de febrero de 2012

Esperando la séptima ola

Weather: El sol me pone triste sobre todo si estoy aquí y no allí, al menos el cielo sigue siendo azul, 6ºC


Cada siete olas ··· Daniel Glattauer




*TÍTULO: Cada siete olas
*AUTOR: Daniel Glattauer 
*EDITORIAL: Alfagüara
*PUBLICACIÓN: 2010
*ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda
*PÁGINAS: 271 páginas
*ISBN:9788420406398
*PRECIO: 17,50 €
 




Sinopsis

1)¿Ya conoces a Emmi Rothner y a Leo Leike? Entonces es que has leído Contra el viento del norte, la inusual historia de amor en que dos personas que jamás se han visto se enamoran perdidamente por e-mail.
2) ¿Opinas que los enamorados se merecían verse personalmente, aunque fuera sólo una vez? ¿Y que la novela merecía una segunda oportunidad para otro final? ¡Pues aquí lo tienes!
3) ¿No tienes ni idea de qué va la historia? ¿Subes al tren de Cada siete olas sin conocer Contra el viento…? Ningún problema, aquí tienes el equipaje necesario: Leo Leike vuelve de Boston tras poco menos de un año. En casa lo esperan noticias de Emmi Rothner. Ambos se dan cuenta de que sus sentimientos no han cambiado y piensan que quizá deberían verse una vez en persona. Pero Leo ha empezado una relación y Emmi sigue casada. Aunque, como nos enseña la nueva novela de Daniel Glattauer, después de que seis olas rompan en la orilla llega la séptima, y ésa trae siempre muchas sorpresas….

Veinte minutos después 
Fw:
Querida Emmi:
En la palma de mi mano izquierda, más o menos en el centro, donde la línea de la vida, surcada por gruesas arrugas, dobla hacia la arteria, allí hay un punto. Lo examino, pero no puedo verlo. Lo miro fijamente, pero no se deja sujetar. Sólo puedo tocarlo. También lo noto con los ojos cerrados. Un punto. La sensación es tan intensa que me da vértigo. Si me concentro en él, su efecto se expande hasta los dedos de los pies. Me produce hormigueo, me hace cosquillas, me da calor, me excita. Estimula mi circulación, dirige mi pulso, determina el ritmo de los latidos de mi corazón. Y en la cabeza surte su efecto embriagador como una droga, amplía mi conciencia, extiende mi horizonte. Un punto. Tengo ganas de reír de alegría, por lo bien que me hace. Tengo ganas de llorar de felicidad, porque lo poseo y porque me embarga y me colma hasta la médula. Querida Emmi, en la palma de mi mano izquierda, donde se encuentra ese punto, esta tarde —debían de ser aproximadamente las cuatro— tuvo lugar un incidente en la mesa de un café. Mi mano iba a coger un vaso de agua, cuando vinieron de frente los dedos ligeros de otra mano más suave, intentaron frenar, intentaron evitarla, intentaron impedir la colisión. Por poco lo logran. Por poco. Durante una fracción de segundo, la delicada yema de un dedo que pasaba volando fue arrollada por la palma de mi mano que iba a tomar el vaso. Ello dio como resultado un leve roce. Lo he grabado en mi memoria. Nadie me lo quita. Te siento. Te conozco. Te reconozco. Eres la misma. Eres la misma persona. Eres real. Eres mi punto. Que duermas bien.

Puff, puff. Estuve completamente indecisa entre dos pasajes del libro, pero tuve que elegir, y elegí este. Siento que sea tan extenso. Pero si ponía esta escena, tenía que ponerla entera, con cada letra, con cada palabra y su punto final.
Claramente esta escena habla del roce accidental entre las manos de Leo y Emmi,  habla de la sensación más maravillosa y estimulante que sucede cuando alguien a quien amas pone su piel en contacto con tu piel en una fracción de segundo provocando una descarga eléctrica. Un acto recíproco que se apodera de todos los sentidos produciendo un vértigo real, demasiado real. Cuando estás enamorado y esa persona te toca por primera vez, o por segunda o por tercera, cuando duda de si acariciarte el hombro o no porque es demasiado peligroso, se tiene esa sensación.

Cada siete olas es la segunda y última parte de la apasionante historia virtual entre Emmi Rothner y Leo Leike. Sinceramente me ha gustado más la primera parte (Cotra el viento del norte) ya que me parece un poco inverosímil como se resuelven tan facilmente los hechos en este libro. Sin embargo, me han entrado escalofríos mientras leía y he llorado muchísimo muchísimo, más bien por desesperación, estaba de los nervios y no podía parar de releer algunas páginas para grabármelas en la mente.
Leo sigue siendo Leo, tan encantador como siempre, me dan ganas de irme a tomar un café con él un día de estos, lo qué más me gusta de él son sus imperfecciones, pues sí, me encanta que la gente tenga defectos a veces eso es lo encantador de una persona. Me siento muy identificada con él, por lo paciente que es y por lo que sufre, Emmi sigue casada con dos hijos, y por su puesto en un principio eso sigue siendo un amor difícil,inadecuado, imposible, inalcanzable, utópico, (como lo querais llamar) para ambos.
Emmi sigue siendo Emmi, pero con evolución personal, creo que en este libro tiene las ideas más claras y no es tan presuntuosa como antes, me gusta que fije su carácter y sepa qué es lo que debe hacer.

PUNTUACIÓN FINAL: 8.5/10





Esta saga de dos libros me ha encantado, la recomiendo y la recomiendo a todo el mundo, así pues, yo me quedo esperando la séptima ola.
No hay versión cinematográfica de este libro pero se está representando teatralmente en muchos sitios, también se puede relacionar con una película un tanto similar: Tienes un e-mail de Nora Ephron de 1998. Dejo el trailer (en inglés):



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