lunes, 12 de noviembre de 2012

Un beso en París

                                                                 






  • TÍTULO: Un beso en París
  • TÍTULO ORIGINAL: Anna and the french kiss
  • AUTOR: Stephanie Perkins
  • EDITORIAL: Plataforma Neo
  • PUBLICACIÓN: Octubre 2012
  • ENCUADERNACIÓN: Tapa blanda con solapas
  • PÁGINAS: 440
  • ISBN:  9788415577539
  • PRECIO: 17€





Sinopsis:
La Torre Eiffel, Amélie y un montón de reyes que se llaman Luis. Esto es todo lo que Anna conoce de Francia. Por eso, cuando sus padres le anuncian que pasará un año en un internado de París, la idea no acaba de convencerla. Pero en la Ciudad del Amor conoce al chico ideal: Étienne St. Clair. Es listo, encantador y muy guapo. El único problema es que también tiene novia. ¿Conseguirá Anna el ansiado beso de su príncipe azul?

"Esto es todo lo que conozco de Francia: Madeline y Amélie y Moulin Rouge. El Arc de Triomphe y la torre Eiffel, aunque no tengo ni idea de cuál es su función. Napoleón, María Antonieta y muchos reyes que se llaman Luis. Tampoco sé exactamente lo que hicieron(...). El museo de arte se llama Louvre y tiene forma de pirámide, y la Mona Lisa vive ahí junto a esa estatua de la mujer sin brazos. Y hay un café o bistro o como se llame en casa esquina. Y mimos. Y se supone que la comida es buena y que la gente bebe mucho vino y fuma sin parar.
La única palabra que sé en francés es oui, que significa <<sí >> y que hasta hace poco no sabía que se escribe o-u-i y no g-ü-í."

Los Macarons, las cafeterías, el río Sena, los cinémas, el Pantheón, La Notre-Dame, y finalmente el POINT ZÉRO DES ROUTES DE FRANCE. El principio de todo. El principio de una historia de amor jamás contada, una historia tan cotidiana que cualquiera de nosotros podríamos vivir, incluso tú, tú y tú.
Esto es una historia sobre chica conoce a chico y chico conoce a chica.

La chica se llama Anna Oliphant. Banana Elephant. Una chica cualquiera, esa que vemos todos los días en la parada del autobús, o que nos cruzamos de vez en cuando por la calle o en el instituto. Anna es extrovertida, sencilla, simpática. Nuestra guía turística de París, la protagonista que nos cuenta con pelos y señales en primera persona su pequeña estancia en el internado La School of America de París. SOAP

-No sé cómo se pide la comida -confieso. 
-Es fácil -dice Josh-. Haces la cola. Les dices lo que quieres. Aceptas las delicatessen que te ofrecen y les das tu tarjeta del comedor y un litro de sangre. 
-Se rumorea que este año son dos litros -interviene Rashmi.

Anna es una cinéfila americana que llega a París con pocas expectativas y con casi ninguna referencia, la han obligado a estudiar su último año de instituto en la ciudad de la magnificencia. En una ciudad llena de arte y de esplendor. La ciudad del amor. París.
Y cómo iba a pensar Anna que estando en París iba a conocer a un chico e iba a enamorarse perdida e irrevocablemente de él ¿Qué raro no?


El chico se llama Étienne St. Clair. Imaginad. Nombre francés, acento británico, y nacionalidad americana.
Se llama Étienne pero lo llaman St.Clair. Ojos castaños, pelo despeinado, chico guapo, pero no perfecto, y a pesar de ello encantador(yo ya estoy más que enamorada). Y éste es uno de los puntos a favor de la novela, el protagonista masculino no es el típico cliché de la literatura juvenil, por primera conocemos a un chico de rasgos perfectos e imperfectos, adorables y despectivos, lo que llamaría yo un chico normal.

Anna también descubrirá que su amor por el cine tiene remedio, Francia tiene decenas de filmotecas en cada esquina, cientos y cientos de salas en todo el perímetro parisino. Éste es uno de los aspectos que más me gustaron; cuando Anna hace reseñas en su blog sobre películas, los aspectos que nos cuenta del séptimo arte, las recomendaciones, las críticas y sus películas favoritas. En muchos momentos simpatizas muy bien con el personaje y sus aficiones.

La novela constantemente nos enseña cosas nuevas de París, y lo mejor de todo es que no es la típica ruta, en vede plasmar un foco sobre los sitios más populares y más significativos de la ciudad como la Torre Eiffel o la Notre-Dame, nos muestra los rincones mágicos, los lugares más insospechados, en definitiva un París desconocido pero incluso con más encanto (Un día en una librería vi Un beso en París aparcado junto a guías de viaje, por algo será).
Cuenta la leyenda que si vas al Point zéro des routes de France( el punto cero de las carreteras de Francia), que si pones los pies encima de la estrella podrás pedir un deseo y éste se hará realidad. 
"¿Qué deseo? ¿Algo que no sé si quiero? ¿A alguien que no sé si me conviene? ¿A alguien que sé que no puedo tener? A la mierda. Que lo decida al suerte. "
                                 << Deseo lo que sea mejor para mí >>

Un beso en París también hace una síntesis entre los Estados Unidos y París, los pros y los contras, las diferencias, las ventajas y desventajas, y sobre todo la idea de ir con una expectativa a un nuevo país y descubrir que no tiene nada que ver con lo que imaginabas.

Stephanie Perkins, la autora, cuenta como Anna conoce a Étienne St. Clair, como le atrae desde el primer momento y como pasan de amigos a mejores amigos, y de mejores amigos a más que amigos. Pero hay un problema, St. Clair tiene novia y esto siempre supondrá un obstáculo de más para ambos personajes. El libro es tan adictivo que nos mantiene en alerta hasta el final, soltamos algún que otro Oh la lá, y caemos bajo los encantos de las calles y del aliento de las farolas parisinas.

Un beso en París es un pequeño esbozo lleno de humor, comicidad, suspiros y magia constante. Una lectura fresca y divertidísima, páginas de entretenimiento, carcajadas inteligentes, bananas y elefantes.
 Y por supuesto: AMOR, AMOR everywhere.

LA AUTORA                                                                                                                           

Stephanie Perkins nació en Carolina del Sur, creció en Arizona y fue a la universidad en San Francisco y Atlanta. Siempre ha trabajado con libros: primero como librera, después como bibliotecaria y ahora como escritora de literatura juvenil. En la actualidad vive en las montañas de Carolina del Norte con su marido, sus dos perros y su gato, en una casa en la que cada una de las habitaciones está pintada de un color del arco iris.              







                                         
                                                              NOTA FINAL: 10





Iseo

domingo, 4 de noviembre de 2012

Luces rojas


  • Título original: Red lights
  • País: España
  • Año: 2012
  • Director: Rodrigo Cortés
  • Duración: 113 minutos aprox.
  • Género: Thriller, suspense, drama
  • Reparto: Cillian Murphy, Robert De Niro, Sigourney Weaver, Elisabeth Olsen
  • Edad recomendada: R (para jóvenes adultos, de 16 años en adelante). España:   +13



Sinopsis:
Luces rojas cuenta cómo dos científicos investigadores de fraudes paranormales, la veterana doctora Margaret Matheson y su joven ayudante Tom Buckley, estudian los más diversos fenómenos meta-psíquicos con la intención de demostrar su origen fraudulento. Simon Silver, legendario psíquico, tal vez el dotado más célebre de todos los tiempos, reaparece después de treinta años de enigmática ausencia para convertirse en el mayor desafío mundial para la Ciencia ortodoxa y los escépticos profesionales.

''Hay dos grupos de dotados con un don especial. Los que realmente creen tener algún poder y los que creen que no podemos detectar sus trucos. Ambos se equivocan''


Creer o no creer, esa es la cuestión.
Rodrigo Cortés ya nos había atrapado previamente con Buried(enterrado) y ahora vuelve con un thriller sobrenatural de talla más grande, más internacional y con una gran apuesta para confundirnos y sobre todo, hacernos dudar: LUCES ROJAS



Cuando comencé a ver la película sospeché que era un largometraje de terror, pero me equivoqué, era algo más dimensional, era poner en el punto de mira los fenómenos paranormales, analizarlos y desenmascararlos, convertirnos en escépticos, hacernos dudar hasta que no quede ningún rastro de fe ni de creencia. Todo es una farsa o un fraude. 
Ésta es la primera idea que nos meten en la cabeza y que nos inyectan desde el principio.

Y a esto se dedican los dos protagonistas: Tom Buckley(Cillian Murphy) y Margaret Matheson(Sigourney Weaver) son físicos, y luchan son su afán de desenmascarar a cualquier fraude paranormal que se les cruce(personas o individuos que se embolsan  pequeñas o grandes cantidades de dinero dando espectáculos o haciendo creer a la gente que tienen poderes sobrenaturales).

La película nos da un amplio abanico de imágenes sobre diferentes mentalistas o gente dotada con poderes: personas que doblan una cuchara con la mente(uno de los trucos más populares), personas que levitan objetos, personas que leen los pensamientos de su interlocutor. Pero en todo momento nos aseguran que estos hechos no son más que  ilusionismo, un puro truco de magia.


En un momento Tom Buckley está tomando un batido con una chica(Elisabeth Olsen) que ha conocido recientemente y le enseña un truco de magia: hacer desaparecer una moneda de sus manos, y hacerla aparecer inesperadamente debajo del batido. Ella no da crédito y pregunta: ¿Dónde has aprendido a hacer eso? ¿Cómo lo has hecho?
A lo que Tom responde: sencillamente no estabas mirando donde debías.

Eso es lo que hace el director constantemente con nosotros desde principio a fin, que miremos donde no debemos, que pasemos por desapercibidos detalles significantes, confundirnos, y hacer que nos centremos en una cosa olvidando todo lo demás, y así la película en sí se transforma en un truco de ilusionismo para los espectadores, Rodrigo Cortés se convierte en psíquico y juega con nuestras mentes. Por eso uno de los puntos más interesantes del guión es filtrar la duda: ¿CREES O NO CREES?
Pero ¿qué pasa entonces, cuando esas firmes creencias empiezan a perder fuerza?

Ésta es la misma pregunta que se plantean los personajes cuando vuelve Simón Silver(Robert De Niro), el mito, uno de los psíquicos más influyentes a lo largo de la historia. Simón Silver es un vidente ciego(véase el oxímoron evidente) una leyenda y no tiene truco. O eso creemos.


Robert de Niro en una imagen de Luces Rojas

Y ése es el objetivo de Tom Buckley, pillar o no pillar(pues quién sabe si sus dotes son verdaderas) a Simón Silver, saber si su orgullo es o no merecido o si es otro de los muchos farsantes, lo que supondría una decepción para todo el País.

Al final de la película resolvemos todas nuestras dudas, no es un final abierto, pero es un final que conmociona, que nos deja exhaustos, en estado de shock. El final de la película es lo que llamo yo un freakish twist, un giro inesperado, una vuelta a la tortilla, saber que hemos estado pisando arenas movedizas, estar temblando ante el verdadero suelo que hemos estado pisando a tientas. Es un puro giro argumental, y quitando algún que otro cliché, un final perfecto. Pues ya nada es lo que parece. 

Ser o parecer es lo que dice Simón Silver en un momento de la película.

Creo que lo que más me llamó la atención es la duda con la que convives durante todo el largometraje, te crees que lo sabes todo y no es verdad, te pillan pero bien.
Otro de los puntos a favor es Cillian Murphy, en esta película se nos revela, se vuelve a meter en la piel de protagonista y lo aprovecha, la verdad es que es un actor que me llama bastante la atención, le he visto en diversas películas, pero eran papeles secundarios o estaba completamente eclipsado. Me ha gustado, ha defendido bien el personaje encomendado y nos ha dejado con la boca abierta.
Sin embargo hay una serie de detalles concurrentes que me parecen excesivos, vale que Rodrigo Cortés me quiera deslumbrar, y lo ha conseguido, pero por otra parte hay que hacerlo con cuidado y esmero.

SPOILER: el giro argumental con el que cierra la película es genial, pero eso de que Simón silver es un fraude porque realmente no es ciego, y que un ciego lleve un reloj, más bien, que un vidente sea invidente me parece un cliché de grandes proporciones, creo que se podría haber currado más esa parte del guión, pero no quiere decir que esté muy decepcionada, solo que para la próxima vez piénsatelo dos veces.

Luces Rojas es un thriller psicológico, un buen rato de suspense por su magnificencia, sus giros inesperados, y su increíble capacidad de hacernos dudar. La película entretiene y te mantiene en alerta hasta el final.

                                                                 NOTA FINAL: 8